Yoga Iyengar
Domingo, 20 Mayo 2012
| Yoga y el ciclo mensual en la mujer |
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Yoga Iyengar y el ciclo mensual en la mujer. Primera parte
Introducción. Yoga Iyengar y el ciclo mensual en la mujer.
Basta asistir a cualquier clase de yoga para ver que mayoritariamente l@s practicantes de yoga son mujeres, me atrevería a decir que en general un 70% de los practicantes de yoga son mujeres. Esta participación no es algo únicamente de nuestra sociedad actual, ya en la mitología hindú encontramos muchas referencias a mujeres practicantes de Yoga. La esposa de Shiva, Parvati fue la primera en aprender yoga de Shiva. Maitreyi alcanzó la liberación mediante la práctica del Yoga cuyas enseñanzas se encuentra en su libro Yogayajñavalkya. La madre de Rama, Kausalya, fue practicante de Yoga y pranayama. También en el Mahabharata encontramos a Sulabha, que venció en un debate sobre yoga al rey de Mihila. Y que podemos decir de Gonika, la madre de Patañjali y encarnación de Parvati esposa de Shiva, yoguini devota del antiguo yoga tántrico. Podría continuar haciendo referencias a muchas más yoguinis, pero quizás el exponente actual más importante del mundo es Geeta, hija de Guruji, quien además de una incansable practicante, ha trasmitido y lo sigue haciendo toda su sabiduría Yóguica a l@s practicantes de Yoga de todo el mundo.
Pero como en muchos otros campos, a lo largo de la historia en algunas tradiciones, como la judeo cristiana y musulmana, la mujer fue condenada al ostracismo durante muchos siglos, considerando la menstruación como un periodo en el que la mujer era impura y debía estar apartada de la sociedad. En otras tradiciones (australianas, indias, etc.) es un periodo de gran sensibilidad, en donde hay que cuidar y preservar a la mujer de cualquier esfuerzo o trabajo. Es más, según el ayurveda, la regla es un proceso de purificación de la sangre y este proceso de eliminación o limpieza mensual es una ventaja frente a los hombres, lo cual explica según la medicina ayurvédica porque las mujeres viven generalmente más años que los hombres. Hoy en día el actual ritmo de vida, ha impuesto a las mujeres una carga mayor que antaño, incluso son las propias mujeres las que se han autoimpuesto no solo unas mayores cargas sino que además una forma de vida masculinizada que no tiene en cuenta los diferentes ciclos y periodos por los que pasa la mujer a lo largo de su vida (adolescencia, maternidad, menopausia, etc.) y durante el ciclo mensual. Incluso han adoptado aquellos hábitos menos saludables como el tabaco, alcohol, etc. que ya están pasando su factura con una incidencia cada vez mayor de cáncer de pulmón en las mujeres y mayores problemas emocionales. Es un hecho que actualmente las mujeres, durante toda su vida fértil, tienen tres veces más reglas que antaño, ya que el tener menos hijos equivale a más reglas, que unido a los riesgos de ser madres en edades más tardías hace que las mujeres cada vez estén más expuestas a un número mayor de posibles problemas. Quizás por ello de forma inconsciente y debido a la mayor sensibilidad de la mujer, ven y sienten el Yoga como el camino más adecuado para equilibrar estos cambios físicos, fisiológicos y emocionales que se producen durante su vida y su ciclo mensual. Los cambios físicos que genera el ciclo, tales como un aumento de peso, aumento del apetito, retención de líquidos e inflamación generalizada, dolor en el abdomen, vómitos, calambres, etc. son cambios drásticos en las condiciones física y psíquicas de las mujeres. La disminución de la concentración, el aumento de la agresividad, el nerviosismo y otros síntomas que implican un estado más o menos acentuado de ansiedad e hipersensibilidad, son consecuencia del ciclo y sobre todo en el periodo premenstrual. Durante la menstruación se tiene que disminuir el esfuerzo físico, incluido el andar, bailar o tareas domésticas duras. El cuerpo pide descanso y relajación, y hay que proporcionarlos. La práctica regular de Yoga Iyengar y más específicamente las diferentes secuencias y modificaciones de asanas que se practican en el Yoga Iyengar para adaptarlas al ciclo mensual de la mujer, le proporcionan a la mujer múltiples beneficios, siendo extremadamente útiles para la fisiología de las mujeres especialmente para prevenir desórdenes menstruales y también ayudar en los cambios fisiológicos y emocionales que se producen. A nivel físico la práctica de Yoga relaja el sistema nervioso, equilibra el sistema endocrino, aumenta el riego sanguíneo y de oxígeno en los órganos reproductores, purificando el hígado y fortaleciendo los músculos que rodean a estos órganos, equilibrando de esta forma todo el organismo. Psicológicamente actúa aliviando la tensión y fomentando la relajación de manera que el hipotálamo pueda regular sus hormonas con mayor eficiencia. El Yoga Iyengar es una potente herramienta para canalizar y contrarrestar los efectos del desequilibrio físico, fisiológico y emocional, actuando no solo de forma curativa sino también preventiva. El yoga puede ser practicado por mujeres de todas las edades y en todas las etapas de su vida. Pueden practicar Āsanas y pranayama incluso durante la menstruación y el embarazo aunque durante este periodo la práctica necesita ser modificada. En el próximo artículo veremos la parte fisiológica del período.
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Yoga Iyengar


Comenzamos la publicación de una serie de artículos dedicados a ciclo mensual de la mujer. Esta primera parte es una introducción general a la relación entre la mujer y el yoga a partir del cual y en siguientes artículos iremos profundizaremos en diferentes aspectos tanto fisiológicos, como de la práctica durante las diferentes fases de ciclo.






