fbpx

Blog

Entrevista a Prashant Iyengar "Una clase después de clase" - 19. ¡Una cosa más!

Índice del artículo


19. ¡Una cosa más!

¿Cómo sacas el pecho? ¿Te has preguntado esto alguna vez? ¿Nunca sacas el pecho? No puedes sacar el pecho. La acción no se sitúa en el pecho. Cuando el profesor dice: "sacad el pecho", no actúas sobre el pecho, actúas en la espalda. Ahora, separa las costillas en la zona de la espalda. Sin dejar que se junten, ¡saca el pecho! ¿Puedes hacerlo? No ¿Porqué? Una cosa es la espalda y otra el pecho. Ahora junta las costillas en la zona de la espalda y hunde el pecho. ¿Puedes hacerlo? ¿Porqué no? El profesor dice: "hundid el pecho"; y tienes que preocuparte por tu pecho. Existen técnicas indirectas y técnicas directas. Hay un proceso, cuando sacas el pecho, no lo sacas directamente. Se inicia alguna otra cosa. Finalmente el pecho sale como una consecuencia. No es la causa. Cuando el profesor dice: "sacad el pecho", se supone que no sacas el pecho, se supone que mueves la espalda. Todas estas percepciones surgen cuando tienes esta reflexión en tu práctica. "¿Realmente estoy sacando el pecho?". Todos los profesores dicen: "sacad el pecho". Pero tú no puedes sacar el pecho. No lo sacas. Nunca puedes sacarlo. Tienes que trabajar solo en la espalda.

Por tanto, el ajuste es un proceso que se descubre al practicar con discernimiento. A veces ves una película en cámara lenta. ¿Para qué? De esta forma puedes ver con claridad lo que ha sucedido. ¿Porqué no comprender el lento movimiento de tu ajuste? ¿Cómo ajustas? ¿Qué es lo que implica un ajuste? Ajuste no es por tanto un Big Bang, no debe ser un Big Bang. Debe ser un proceso. Si es un proceso, comprenderá todos sus niveles. ¿Cuántas cosas están implicadas? ¿Cuál es el orden secuencial en que se desarrolla todo el proceso? Y la inteligencia en la práctica, en las posturas, aparecerá ciertamente cuando actúes con reflexión, con discernimiento; y esto solo será posible cuando se lleve a cabo una gestión del esfuerzo.

Todos creemos que el Yoga Iyengar es un trabajo muy duro. Por desgracia, estas en un camino equivocado. ¡El Yoga Iyengar no es un mal negocio! La creencia de que hay que trabajar duro es errónea. Crees que debes transpirar. Tienes que transpirar pero no creas que esto solamente es el Yoga Iyengar. Transpirarás como parte de un proceso, en las etapas de aprendizaje, o fuera del proceso de hacer para aprender. Pero no creas que transpirar es el Yoga Iyengar.

Cuando has estado viendo a Guruji, sus demostraciones, su elegancia, ¿podrías afirmar que esta fatigado por ello? Has visto que puede hablar normalmente después de una demostración, que esta relajado. No finaliza como un boxeador después de un asalto. ¿Porqué no miras en su práctica todas estas cosas y luego intentas definir lo que es el sistema? Entonces comprenderás que todo lo que estoy diciendo esta dentro del sistema, hay que investigarlo. Realmente, todo está en la superficie; estas en el camino equivocado porque te ves arrastrado por sus posturas. ¿Cómo hace Trikonasana?, ¿cómo hace Vrchikasana?, ¿cómo hace Kandasana?, ¿cómo hace esto y aquello? Estas arrastrado por algo y no ves como esta haciéndolo. En las posturas difíciles, cuando las está actuando, ¿actúa igual que tu cuando haces Viparita Dandasana en clase? ¿trabaja igual en la cara, mandíbulas, dientes y ojos? Si no lo hace, ¿cómo es que no lo hace?, ¿Y porqué no lo hace? El puede dar la impresión de "estar haciendo una postura difícil". Puede también apretar las mandíbulas, cerrar los ojos con fuerza y mostrar a la gente que se trata de una postura muy difícil, para hacerles entender que no es algo sencillo. ¡Puede hacer eso! La gente dirá: "ciertamente es algo muy difícil". Incluso aplaudirán. Otra cosa es que no hace eso para mostrarte que es sencillo, sino que lo hace de una manera natural. Él es natural en su práctica. Es natural en su demostración. Eso es lo que puedes ver en su rostro, lo que deberías ver en su rostro.
Así es como surge la elegancia. La elegancia no aparece como un mal negocio. Pues, en otro caso, todo sería elegante; trabajar muy duro, picando piedra ocho o diez horas diarias no es ser elegante. ¿Es que para ser elegante solo hay que trabajar duro? Eso no es el trabajo duro. Trabajar duro es trabajar integrado. Y necesitas trabajar duro porque en tu proceso de aprendizaje, como ya he comentado, tendrás que avanzar de nivel en nivel.

Tendrás que luchar. La lucha está ahí, pero no se trata solo de luchar. Por tanto, tu práctica debe dividirse: esta es la vía de la lucha y esta otra la de la reflexión; ambas deben combinarse y practicarse una al lado de la otra. ¡Y cuando se integren, todos os transformaréis en B.K.S. Iyengar y no vendréis a mí! Cuando esto se integra, ya no hay dudas. Pero, hasta entonces, debes ver estos dos caminos ahí, en tu práctica. El aspecto del esfuerzo y el de conservación. Acción y reflexión.
Y a medida que se madura, se aproximan cada vez mas; en algunos puntos se combinan y esto te proporciona la flor y nata de la asana. Entonces comprenderás que la elegancia está ahí. En todos los niveles, la elegancia estará ahí; no esperes a convertirte en B.K.S. Iyengar, para conseguir elegancia. Puedes obtener la elegancia en cada nivel.

20. Medidas de seguridad en el sistema

Tradicionalmente se piensa que el yoga es un asunto peligroso. El otro día dijiste enigmáticamente que el yoga es peligroso pero seguro. ¿Puedes arrojar más luz sobre este tópico?
Lo que intentaba decir es que todo en yoga tiene un tremendo acceso esotérico a la parte sutil, al complicado sistema sutil. Comparado con el acceso que proporciona, las medidas de seguridad son realmente increíbles y si sigues los principios del yoga, tendrás verdaderamente todas las garantías. Pero muchas veces sucede que la gente no practica los principios del yoga o quizás solo los practica en parte. En esto reside el peligro. Entonces, si ponemos demasiado énfasis en asana y pranayama, es cuando comprobamos que no hemos tenido en cuenta el valor de los principios básicos del yoga en nuestra práctica. Pues, cuando practicas correctamente, no te vuelves indiscreto, imprudente, o loco; no desvarías.
Pero supongamos, por ejemplo, que todo el mundo practica las asanas igual que un gimnasta sus ejercicios. Es impensable obtener algo; si practicas asanas y pranayama de esta forma, los principios básicos del yoga se mantienen completamente aparte y te conviertes en un fanático del ejercicio. Y todo lo que deseas, como cualquier gimnasta, es ir más allá de los resultados obtenidos en cualquier nivel de ejercicio que te encuentres. Siempre quieres mas. Estas loco. Deliras y, por las buenas o por las malas, intentas conseguir resultados. Pues, en último término, lo que quieres es ganar la medalla de oro. Por tanto, haces todo lo posible, sin discreción alguna, sin prudencia alguna. Tu único objetivo es alcanzar ese nivel y lograr la medalla de oro. Y en el proceso pierdes demasiadas cosas, por las cuales no te preocupas. Y si estas tan loco, si eres un maniático, un maniático del ejercicio, un loco del ejercicio, entonces no estas siguiendo los principios del yoga y por tanto te encontrarás aislado ante cualquier problema. Te acosarán y terminarán contigo.

Pero si practicas los principios básicos del yoga, serás moderado, templado, juicioso y discreto, y en este caso las prácticas yóguicas serán absolutamente seguras. A pesar de que he comentado que se produce un acceso muy profundo a tu mente, a tu mecanismo mental, a tu funcionamiento y constitución mental, todo esto será totalmente seguro. Los principios del yoga son como guardianes. Si sigues los principios, Yama, Niyama, y otros principios éticos y morales en tu práctica, si tus prácticas están condicionadas, gobernadas y amoldadas a estos principios, entonces, definitivamente, no existe peligro. Ahora bien, para dar un ejemplo palpable, si estas viendo a Guruji y dices: "puesto que él hace ciento ocho Viparita Chakrasana, yo también debo hacerlo", o "ciertamente es lo ideal, tengo que hacerlo". Bien, se crea un espacio peligroso porque deberías conocer en qué nivel te encuentras y para cual estas cualificado. Podrías hacerlo ciento ocho veces, pero no te sentirás como Guruji después de hacerlo. Esa es la gran diferencia que nadie advierte. Algunos de sus estudiantes realmente practican con él. Si Guruji hace ciento ocho, ellos también hacen ciento ocho, pero no se preocupan en investigar cual es el estado de Guruji después de ciento ocho y compararlo con su propio estado. Nunca se han preocupado; solo han tenido la satisfacción de haber practicado al lado de Guruji: "¡él hizo ciento ocho, y yo hice también ciento ocho!".

Este aspecto es el que procura cierto peligro en las prácticas --cuando estas loco, deliras o estas muy disgustado por algo. Pero cuando practicas siguiendo los principios básicos del yoga, ciertamente sabrás para qué estas cualificado y cuánto puedes hacer. A veces he comentado en clase cuáles son las cuestiones: "¿cuánto estoy haciendo?, ¿cuánto puedo hacer? y ¿cuánto debo hacer?"

Una vez que estos principios guíen tu práctica, no habrá peligro. Solo con pensar "cuanto puedes hacer" y "cuanto haces", mantienes las puertas abiertas para que entren todo tipo de problemas. Pero cuando sabes "cuanto debes hacer", entonces las puertas se cierran totalmente ante los problemas. Así es el aspecto de discreción, de juicio en la práctica. Si sigues a Guruji en ciento ocho Viparita Chakrasana, debes seguirle en todo. Sobre esto, la gente no se interesa --lo que come, lo que hace el resto del día, cuánto pranayama hace, qué otras cosas hace. Nadie se preocupa de averiguarlo. Es muy importante aprender los principios de la práctica. Ellos te proporcionarán suficiente impulso, ni más ni menos. Eso es muy importante. Si posees un tremendo impulso, no pienses que es una ventaja. Debe ser un impulso óptimo. Sabes lo que significa "impulso"? ¿Lo comprendes? La fuerza que hace tu práctica, la fuerza detrás tuyo: impulsar. "Impulsar" es "empujar". El empuje que tienes en tu práctica debe gobernarse por otros factores, pues en otro caso te volverías loco.
Un gimnasta puede trabajar sin cuidado por su cuerpo a fin de alcanzar el nivel en que obtiene la medalla de oro. Puedes imaginar lo que les sucede después. Su vida como gimnasta es solo de quince o veinte años. La vida de un gimnasta es extremadamente corta. La vida de un deportista también. Un poco más larga, pero también es corta. Y luego, cuando termina su carrera, toda su vida se llena de vacío y de problemas mentales, porque más adelante no hay nada que alcanzar, no hay premios ni aplausos. Las personas no van a aplaudirles. No hay publicidad, la prensa ya no viene. Por ello, sufren con todas estas cosas.

Las personas quieren eso; llega un momento en que se acostumbran a ello, al reconocimiento, a la gente aplaudiendo, a ser apreciados, a la gente alrededor complaciéndoles, y cuando esto se acaba, se siente un gran vacío. Así es el asunto, las medidas de seguridad están ahí si entiendes los principios básicos del yoga. Cuando los sigues, entonces no hay peligro en absoluto, pues es un sistema tremendamente seguro aunque vaya más allá de tus facultades, percepciones, sensibilidad y capacidad mental. En realidad te transporta mas allá de todo eso. Como puedes ver, cuando penetras en el aspecto místico del yoga, estas perdido en la oscuridad, pero no estas sin guía. Y cuando tienes un guía, aunque estés en un lugar extraño, no tendrás dificultades. Si tienes una persona de confianza como guía, no tendrás porqué preocuparte. Así, si sigues los principios, poseerás una fuerza interior que te guiará, aunque te muevas en la oscuridad, aunque te muevas en algo no manifiesto, en algo inconcebible.

Se supone que un yogui, a partir de cierto nivel, se enfrenta a lo desconocido.
Si, por supuesto. Sin embargo, tienes un guía cuando tienes bien inculcados estos principios. Entonces estas totalmente seguro y no tienes temor, ni miedo, ni hay tonterías; en otro caso habrá cosas sin sentido. Si no acudes al yoga integral, entonces pueden surgir estos peligros, especialmente en pranayama. Por eso se dice que el pranayama es muy peligroso.

¡Puede matarte! El prana ha de controlarse gradualmente, igual que se doman los leones, los elefantes y los tigres (poco a poco, con paciencia y energía), de acuerdo a las limitaciones físicas y la capacidad de cada uno, pues de lo contrario el practicante podría morir [5].
Puedes matarte si no sigues los principios de la práctica. Cuando sigues los principios de la práctica no te opones a la ciencia. Si te opones a la ciencia, la ciencia es peligrosa y por eso, varias veces he comentado en otras charlas que la teoría de nuestra práctica es muy importante. Tenemos que comprender la teoría de nuestra práctica. La "cientificación" de nuestra práctica es muy importante. Una práctica es científica solo si tiene una teoría que la sustenta. No hay ciencia sin teoría. Hay teoría incluso para la práctica mas subjetiva. Debe haberla, y debe entenderse de tal forma que no haya confusiones, dudas, miedos o temores. De otra forma siempre habrá dudas: "¿estoy en lo correcto?, ¿es lo correcto?".

Estas cosas sucederán si no conoces la teoría de la práctica, pero cuando la conozcas dispondrás contigo de una especie de calculadora. Inmediatamente tendrás respuesta a cualquier pregunta que se te presente.

¿No crees que la mente también puede volverse inteligente como nosotros, o más que nosotros?
Inteligente, ¿en qué sentido?

Podría llegar a desconcertarnos
¿Desconcertarnos?, ¿engañarnos? Eso sucede solo cuando no practicas los principios del yoga. Si practicas ahimsa, satya, asteya, brahmacarya, aparigraha, sauca, santosha, svadhyaya, Ishvara pranidhana, eso no sucederá. Si sabes en qué consisten, si los practicas, no hay peligro. Si practicas un yoga desviado, tendrás problemas. He dicho varias veces que hay una psicodinámica de la práctica: cómo debes estar y qué debes hacer con la mente en una postura concreta, en un ciclo de posturas concreto. Debes conocerla, igual que conoces técnicas físicas concretas sobre la pierna, el esternón, la columna, las articulaciones, los músculos, etc. También debes saber algo sobre la mente, sobre cómo debe hallarse y qué debe hacer la mente en la postura. Por tanto, todo son aspectos técnicos del yoga, nuestros aspectos técnicos no se refieren solo a articulaciones y músculos, a huesos y cartílagos. Pues aquellos son todos también partes técnicas: cómo deben encontrarse los sentidos, cómo debe estar la mente, cómo deben hallarse los ojos, cómo tienen que estar los oídos. Todo esto son aspectos técnicos y por tanto, si conoces su teoría tendrás cuidado de cada uno de estos aspectos, y todo tendrá cuidado de todo, y tu no tendrás dificultades que podrían "engañar" o complicar tu inteligencia. Esas cosas no sucederán. En otro caso tu mente será engañada, pues no estarás haciendo nada para domar la mente, no estarás haciendo nada por la mente y así es como puede surgir el peligro.

¿Puedes darnos un ejemplo sobre cómo debe estar la mente en una postura, para que todo el mundo lo entienda?
Por ejemplo, cuando haces Trikonasana, ¿porqué haces Trikonasana? Así es como debe estar preguntándose la mente: "¿estoy haciendo esto solo para tonificar los músculos de las piernas, la columna o la espalda?". Por supuesto, la respuesta será: "no solo lo hago por eso". Debe haber alguna razón más. Por tanto, lo psicodinámico se inicia con esta pregunta: "¿porqué hago esto?"
Es posible que obtengas como respuesta que lo haces por muchas razones. En último caso, las asanas se hacen por citta, por la conciencia, pues las asanas no tienen efecto solo sobre el cuerpo. Lo tienen sobre el cuerpo y la mente; sobre el cuerpo grosero y el cuerpo sutil. Patañjali dice que el efecto de asana es: "tatah dvandvah anabhighatah" [6] - "liberarte de las dualidades".

¿Significa esto que las dualidades son solo físicas, como el frio y el calor? Las dualidades son también mentales. Así los beneficios de las asanas son ante todo mentales, y además de tener efectos mentales, el cuerpo durante el proceso también experimenta beneficios, que son muy deseables. Por eso, las posturas de pie no son solo para tonificar los músculos de las piernas o de la espalda. Se tonificarán, pero suceden otras muchas cosas. Si tienes cien rupias, quiere decir que también tienes diez rupias, ¿no? Si tienes cien rupias en tu bolsillo, no puedes decir: "no tengo diez rupias", porque diez es la décima parte de cien. Por tanto, si el efecto de una asana se halla en la conciencia, eso es como tener cien rupias, y si tonificas los músculos de las piernas y la espalda, eso es como tener diez rupias. Así, poseyendo cien rupias, también poseerás diez rupias. Entonces, ¿porqué estoy haciendo asanas?, ¿qué obtengo en mi mente con las asanas?

Guruji ha dicho varias veces y en distintos lugares: "las asana son para citta pari karma". Él dice: "las asana son para purificar la mente". Cuando utilizas la palabra "cosméticos", piensas que los cosméticos se utilizan para el cuerpo o la cara. Pero en yoga también hay cosméticos para la mente. Las asana son los cosméticos de la mente. Deben proporcionar un efecto calmante y sublime sobre la mente, de quietud y serenidad. Y por esa razón deben hacerse las asanas. Debes saber que si con Trikonasana consigo ese estado concreto, tengo que haber hecho algo en esa dirección. Aparte de hacer algo desde los tobillos hasta las caderas y desde las caderas hasta los hombros y los dedos de las manos, hay que hacer algo mas para obtener el efecto mental del yoga después de Trikonasana. Por tanto, ciertamente hay otras cosas que hacer en Trikonasana. Ya sabes que las asanas son psicosomáticas. Guruji ha dicho en varias ocasiones: "a veces hay que excitarse si nos sentimos entumecidos", pero ¿cómo podemos excitarnos? Tienes que vaciar el cerebro y cuando lo consigas, trabajando sobre el aspecto glandular de la asana, obtendrás la excitación.

Es posible que desees una mayor circulación para el cerebro. Por eso es por lo que das saltos, haces equilibrios sobre las manos o algún otro ejercicio rápido y dinámico, a fin de activar la circulación. Pero, insisto, no es solo físico. Supongamos que estas entumecido y te calientas cuando haces Halasana y Paschimottanasana cincuenta veces. También puedes hacer diez veces el equilibrio sobre las manos para desentumecerte. ¿Cómo puedes denominarlo solo "físico"?. Querías superar un estado mental; la oscuridad era un estado mental, el entumecimiento era un estado mental que querías superar haciendo algunas asanas. En definitiva, las asanas son psicosomáticas y, en este caso, no puedes trabajar sobre el soma, a través del soma y para el soma; debes trabajar también la psique por la psique y, a través del soma, sobre la psique.

Por tanto, los aspectos psicológicos son muy explícitos en nuestro sistema. Cuando te hallas bajo emocionalmente, se te proporciona un ciclo completo de posturas. ¿Porqué? Si las posturas son físicas, entonces, no tendrán efecto alguno sobre tus emociones. Pero si estas decaido emocionalmente, deberás hacer Viparita Karani, Viparita Dandasana y Setu Bandha Sarvangasana. Si solo se tratase de posturas físicas, no tendrían efecto alguno sobre tus emociones. ¿Pero, cómo es que lo tienen? Todas las asanas poseen estas dos direcciones, una psicológica y otra mental. No se trata de nada nuevo para los estudiantes de Iyengar.

En occidente vemos gran cantidad de personas diferentes que acuden como principiantes a nuestras clases; pero a veces algunos han estado practicando meditación durante años y tienen problemas o experiencias extrañas.
Si. tiene su explicación: cuando hacían meditación, no hacían lo que tú haces y, sin embargo, dicen que han hecho meditación. Han violado los principios del Asthanga Yoga. Se trata de una penetración en los aspectos más elevados del yoga, una entrada no cualificada en la meditación. Es una infiltración en la meditación. Es un tabú --se supone que no han estado meditando. Lo han hecho así y ahora pagan por ello. Por eso digo que si se efectúa una práctica desviada, se obtendrán efectos negativos. Porque has cometido una equivocación, se trata de un error. No es ignorancia. Supongamos que entras en un laboratorio y haces algo que te produce un daño. Es totalmente tu culpa, pues siendo un ignorante no debes entrar en el laboratorio y ponerte a tocar lo que hay dentro. Si tomas ácido de una botella, lo derramas en tus manos y se te queman, no es culpa del ácido, es tu ignorancia y tu culpa. No debes entrar en el laboratorio y tocar lo que hay dentro. Esto significa que actúas en contra de la ciencia y quieres que la ciencia sea segura. Cuando actúas con la ciencia no hay problema de seguridad. Los problemas pueden sobrevenir cuando no actúas con la ciencia. Si tienes suficiente suerte, puedes librarte. Por eso existen las medidas de seguridad, y particularmente en relación a la cantidad de acceso a los aspectos sutiles en tu interior. Las medidas de seguridad en el sistema son increíbles.
[5] Hatha Yoga Pradipika II.15.
[6] Yoga Sutra II.48: "A partir de entonces, el sadhaka no es perturbado por las dualidades". B.K.S. Iyengar, Luz sobre los Yoga Sutras de Patañjali.

Artículos más vistos

Contacto

Calle Cristóbal Sanz 27, Bajo.
03201  Elche Alicante
España

WhatsApp y  Móvil: +34 668 82 16 01
 info@yogaelx.com